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Ampliar el ángulo de visión

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Ampliar el ángulo de visión 215 228 arluk

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Artículo de Jordi Simon, Director General de Grup Simon Asesores.

Algo necesario para una estrategia de éxito y supervivencia

 

 

 

Que la economía, la política y la sociedad están en un proceso de profunda transformación, creo que es evidente. Que las empresas se ven obligadas a ir aceptando el cambio, también lo es, y asimismo está claro que quienes están anclados en el inmovilismo e insisten en pensar que vamos a volver al pasado y que todo volverá a ser como antes, no sólo se equivocan sino que están incurriendo en un gran riesgo de desaparición.

 

El uso de términos como transformación, reinvención, redefinición, refundación, por parte de las grandes marcas, demuestra que se acepta el entorno cambiante imparable, que obliga a todos a la necesidad de renovar los conceptos con el fin de adaptarlos a las nuevas necesidades en búsqueda de nuevos horizontes.

 

Nuestros ojos están compuestos por dos tipos de sensores. El 95% de éstos están dedicados a la visión periférica, mientras que el resto, es decir, el 5%, se dedican a la visión focal.

 

¿Qué ocurre en muchas empresas? Sus directivos suelen usar sólo los sensores de focalización. Competidores, productos actuales, políticas de precios…, son sus grandes preocupaciones, mientras que se olvidan de los sensores de la periferia, que es donde se hallan las auténticas amenazas y también las grandes oportunidades. Es decir, los árboles no nos dejan ver el inmenso bosque.

 

De ahí la importancia de la habilidad en el uso de los sensores periféricos, de saber observar y escuchar, juntamente con el interés o el don de ser capaces de investigar todo aquello que a priori nos resulta inusual, extraño, diferente; de romper paradigmas basados en nuestro saber histórico, en el aprovechamiento de la visión periférica y la capacidad de replanteamiento de todo aquello que hasta hoy era lo normal. Ello nos permite adelantarnos a las necesidades de cambiar conceptos de la empresa con el fin de dirigirnos hacia nuevos horizontes.

 

Únicamente con estas capacidades, la empresa puede adelantarse a la competencia, tomar decisiones y ejecutar las acciones necesarias para adaptarse a los cambios. Cambios que siempre comportan incertidumbre, dudas, temores, resistencias a tener que abandonar nuestra zona de confort y riesgos de error, simplemente por ser imposible saber si hemos escogido el camino acertado y acorde con el futuro que se avecina.

 

Si bien es cierto que las empresas deben centrar su visión en los objetivos, no es menos cierto que es fundamental tener la capacidad de abstraerse del foco y observar a su alrededor. Si la empresa no tiene un líder con una amplia visión, con una gran dosis de curiosidad frente a los movimientos extraños, una gran capacidad de análisis y de reflexión, corre el gran riesgo de quedar superada por la competencia o bien quedar inmóvil cuando observe que aquellas señales extrañas se han hecho realidad.

 

La utilización exclusiva del 5% del foco dedicado al aquí y ahora, al día a día, es obsesionarse con el presente y olvidarse del futuro, y ello puede comportar algo parecido al ejemplo de la rana, que si la colocamos en un recipiente con agua y le incrementamos la temperatura paulatinamente, no va a percibir el cambio, y cuando lo haga ya no podrá saltar y salvarse.

                                                                                    

El directivo tiene, hoy más que nunca, una complicada misión. Esforzarse en centrar su atención en la previsión del futuro que sólo podrá intuir gracias a la capacidad de abstracción de la primera línea y al uso de los sensores periféricos.

 

Varios ejemplos de la naturaleza, como la estrategia de ataque selectivo de los leones, o de los tiburones a un banco de anchoas, nos enseñan que primero es conveniente tener una visión global empezando desde la periferia para focalizarnos luego en nuestro objetivo prioritario.

 

Los directivos que aceptan la incertidumbre y por tanto el riesgo de equivocarse en el cambio estratégico, trabajan con planes definidos con vistas a horizontes temporales largos, basándose en gran parte en la intuición y abiertos a los procesos de adaptación, buscando siempre la flexibilidad suficiente para irlos adaptando a posibles nuevas circunstancias cambiantes.

 

Nuevos Horizontes / Nuevos Conceptos es el eslogan de nuestro Grupo, que engloba nuestro pensamiento y nuestra forma de actuar.

Jordi Simon

Director General Grup Simon Asesores

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